miércoles, 2 de mayo de 2012

Reseña: The Avengers

The Avengers (2012)
Dir: Joss Whedon

No es todo el tiempo que vemos una película tan ambiciosa como The Avengers, Marvel ha construido un universo completo de personajes e historias que han conducido poco a poco a este evento con resultados fantásticos. Para la mayoría de los que esperamos esto desde el momento en que vimos la escena post-créditos de Iron Man, las expectativas eran increíblemente altas y si bien no es perfecta o lo suficientemente profunda como para ser considerada algo así como un "Seven Samurai con superhéroes", absolutamente cumple y a veces incluso supera las expectativas.

Al igual que en el cómic original, los Vengadores se reúnen cuando el malvado dios Loki (Tom Hiddleston) amenaza nuestro planeta después de tomar posesión del tesseract, un misterioso artefacto que le proporciona energía ilimitada y le permite tomar el control de un ejército alienígena conocido como los Chitauri. Los agentes de SHIELD Nic Fury, Phil Coulson y Maria Hill reúnen a un grupo de héroes que consiste en el auto-proclamado genio, multimillonario, playboy y filántropo Tony Stark (Robert Downey Jr.), el maestro tirador Clint Barton (Jeremy Renner), El hermanastro de Loki y dios del trueno Thor (Chris Hemsworth), la asesina rusa Natasha Romanoff (Scarlett Johansson), súper-soldado Steve Rogers (Chris Evans) y el increíble Hulk (Mark Ruffalo).

Estas personas son egoístas, están perdidos en sus propias mentes y completamente desequilibradas, no deberían estar en la misma habitación, mucho menos en el mismo equipo. Naturalmente, surgen conflictos y ellos tratando de equilibrar sus problemas internos con el inminente ataque de Loki se toma una gran parte de la película.

En el director y guionista Joss Whedon Marvel ha encontrado a la persona perfecta para liderar este enormemente ambicioso proyecto. Su conocimiento y amor por la historia y los personajes permite que esta película sea lo que debe y tiene que ser. Los personajes son tratados con respeto a sus contrapartes en los comics y sus previas interpretaciones en las otras películas, pero los nuevos elementos añadidos a sus personalidades se combinan bien con lo que ya está establecido y la historia tiene un buen ritmo y cuenta con suficientes giros para mantener las sorpresas sin sentirse trivial.

Tal vez lo más sorprendente de todo es lo bien que todos los personajes están desarrollados. No son sólo los titulares Vengadores y Loki quienes reciben toda la atención, los personajes secundarios como Fury, Coulson y Hill también tienen sus grandes momentos en las secuencias de acción y algunas escenas personales bien realizadas. También llegamos a ver nuevas caras de personajes que no tuvieron mucho que hacer en películas previas como Black Widow, Hawkeye y el agente Coulson. Todos tienen varios momentos para brillar.

Esto se demuestra en el masivo clímax de más de 20 minutos que se lleva a cabo en la ciudad de Nueva York, donde se enfrentan a Loki y su ejército en lo que es la forma más pura de entretenimiento lleno de emoción. Hay una gran cantidad de momentos memorables y los personajes hacen cosas simplemente increíbles en una escala épica. He visto varias comparaciones entre esto y la serie Transformers de Michael Bay, lo que creo que es completamente erróneo. El fastidioso estilo de Bay no se encuentra en ninguna parte de esta película, la acción es coherente y debido a que los personajes están tan bien desarrollados y la historia ha puesto claro lo que está en juego, nos importa mucho más el resultado, lo que hace que sea infinitamente más emocionante.

Esta es también una película muy divertida. Hoy en día estamos acostumbrados a ver que la mayoría de películas basadas en comics  y de acción tienen que ser oscuras y súper serias, en gran parte gracias la serie Batman de Christopher Nolan y la recientes películas de Daniel Craig como James Bond. Apegándose al tono de los cómics, Whedon ha incluido varios diálogos y escenas hilarantes que están perfectamente equilibradoas con la acción y los momentos más dramáticos enfocados en los personajes. Todos están muy bien desarrollados y ver a los personajes interactuando entre ellos es tan divertido como la acción.

Cada miembro del elenco hace un trabajo fantástico, su química compartida es lo que hace que funcione tan bien, porque si no lo hiciera, el resto de la película perdería su impacto. Afortunadamente ese no es el caso; Robert Downey Jr. es carismático y sardónico como sólo él sabe ser y tiene un gran momento dramático con el Capitán América cuando cierta cosa que hace cambiar el curso de la historia sucede. Renner interpreta a Hawkeye como lo que es, un solitario, pero llega a mostrarnos algo de vulnerabilidad. Chris Hemsworth y Chris Evans no añaden mucho más a sus interpretaciones de lo que vimos al final de Thor y en Captain America: The First Avenger, pero igual hacen un gran trabajo y Scarlett Johansson tiene varias excelentes escenas con Hawkeye, Loki y Banner a punto de convertirse en Hulk, sé que ella tiene sus detractores, pero pienso que su interpretación fue excelente y añadió mucho a la mística del personaje.

Mark Ruffalo y Tom Hiddleston se destacan en el grupo. Ruffalo redefine por completo a un personaje que ha sido interpretado infinidad de veces por varios actores y es perfecto tanto como Banner como Hulk (al que interpreto el mismo utilizando tecnología motion-capture). Mientras tanto, Hiddleston evoluciona su personaje de Thor haciendo de él mucho más malvado y confiado, es, en mi opinión, uno de los villanos más memorables del cine reciente.

Pero esta no es una película perfecta, tiene una gran cantidad de ángulos extraños que molestaban mucho y una gran batalla en particular fue constantemente interrumpida por algunas escenas mucho menos interesantes lo que demostró ser realmente molesto; lo más decepcionante fue el epílogo, no tenemos oportunidad de ver cómo la experiencia había afectado a los personajes, simplemente termina de una manera muy poco satisfactoria. El 3D no aporta mucho a la experiencia, sin embargo no molesta y se puede ver perfectamente, pero es mayormente innecesario. Pero estos fueron sólo algunos problemas que no dañan la experiencia de tener a todos estos héroes juntos en una manera tan sorprendente, el riesgo que tomo Marvel definitivamente valió la pena.

Al final de la película, toda la sala estalló en aplausos, sabía que habíamos visto algo especial, una película que supero su potencial y fue más que la suma de sus partes. Una que puede ser disfrutada tanto por las personas que han estado siguiendo el universo cinematográfico de Marvel como por personas que no tienen interés alguno en los cómics. No decepcionó, es una de las más puras y mejores piezas de entretenimiento que he visto y nunca he salido de un cine con una sonrisa tan grande.




lunes, 23 de abril de 2012

Salón de la Fama: Akahige de Akira Kurosawa


Bienvenidos a una nueva edición del Salón de la Fama, un blog donde expongo mis películas favoritas y discuto exactamente por qué me gustan tanto, esto podría incluir algunos puntos cruciales de la trama e incluso el final, por lo que si no han visto la película sugiero que no lean hasta que lo hagan.

Esta semana es el turno de mi cineasta favorito, uno que deberían esperar a ver aquí muy a menudo, Akira Kurosawa y su película de 1965 ...

Akahige

Para empezar, hablare un poco de mi historia con Kurosawa y sus películas, que he estado viendo desde muy temprana edad. Siete Samurái fue mi primera, y fue la película que cambió la forma en la que veo el cine  y me hizo darme cuenta de su potencial, incluso la acreditaría como la película que me hizo querer ser cineasta. Después de eso vino lo usual... Yojimbo, Rashomon, Ran, Ikiru, etc. Todas han marcado mi vida fílmica al momento de ver o hacer películas de una manera u otra, también me encantan sus gemas poco apreciadas como Los Canallas Duermen En Paz, Sueños y Un Domingo Maravilloso. Básicamente, nunca he visto una película de Kurosawa que no me haya gustado, aunque no las he visto a todas.


Aka Hige pudo haber cambiado eso. No recuerdo exactamente la primera vez que la vi, pero recuerdo que no me gusto mucho. Probablemente se lo podría atribuir al hecho de que es una película de 3 horas con sólo un breve momento que se asemeja a una escena de acción, una necesidad para mi entonces muy joven mente. A través de los años y después de verla varias veces tengo mucho más aprecio por ella, tanto así que la pondría como una de sus obras maestras.

Esta historia, como muchas de las películas de Kurosawa, se lleva a cabo en un pequeño barrio de Edo en el siglo 19 y sigue al joven y altamente antipático y arrogante doctor Yasumoto (que hasta hace poco podría haber jurado que fue interpretado por Tatsuya Nakadai y resulta que es interpretado por Yuzo Kayama, el parecido es asombroso), que ha sido asignado a una pequeña clínica rural, la cual él cree que está por debajo de su talento y sus aspiraciones como médico. La clínica está llena de pacientes que son "pobres, están llenos de pulgas y piojos y apestan" como uno de los personajes tan elocuentemente lo expresa, el personal es pequeño y apenas puede mantener el ritmo con la constante afluencia de pacientes enfermos.

El Dr. Kyojo Niide, o "Akahige" (barba roja, interpretado por el legendario Toshiro Mifune) es el jefe de la clínica y aunque parece autocrático al principio, pronto descubrimos que en realidad es dulce y compasivo, mantiene a la clínica con pocos recursos y sin embargo, nunca le cobra a los pobres. Yasumoto se rebela contra él, "¿cómo se atreve a pedirme que trabaje para la gente que no me paga? ¡He entrenado para ser el médico del Shogun!" piensa a sí mismo, nunca obedece a Akahige y muy rara vez ayuda a alguien.

El dominio de Kurosawa en demandar perfección absoluta de cada uno de los aspectos de las escenas, ya sea en el maquillaje de los actores o de los detalles en las realistas y claustrofóbicamente pequeñas habitaciones, hacen que la clínica cobre vida (lo cual es bastante irónico ya que la mayoría de las personas que la habitan están muriendo).Nos mete en ese lugar en ese momento y es realmente deprimente. La yuxtaposición entre estas imágenes y la actitud de Yasumoto me hace enfadar como pocas películas pueden, "¿Qué diablos está haciendo? ¿No puede ver todo lo que está sucediendo a su alrededor? ".


Y justo allí, desde el comienzo, siempre es claro para mí que esta es una película que me hará sentir y me hará pensar. Kurosawa siempre pone comentario social en sus películas y siento que en esta, en conjunto con Ikiru y Un Domingo Maravilloso hace sus puntos de vista sobre la injusticia social más claros que en cualquier otra.

Gracias a Akahige y sus pacientes, Yasumoto comienza a darse cuenta de que tan terribles las cosas que le rodean son en verdad, así como lo que puede hacer para ayudar. Desde ese momento siento que la película comienza a mostrarnos a Akahige desde el punto de vista subjetivo de Yasumoto, porque a pesar de que continuamente se critica a sí mismo es mostrado como un personaje casi perfecto, tan amable y bueno que parece salido de un universo alternativo donde la gente es completamente atenta y compasiva, una versión idealizada de lo que un médico debe ser (no estoy diciendo que no existan médicos como él, pero son ciertamente una minoría). Esta cantidad de crítica social podría llegar a fastidiar a algunas personas por completo, pero no puedo evitar estar de acuerdo con los puntos de vistas morales que se establecen y el hecho de que una película que se desarrolla en el siglo 19 y se hizo en 1965 aún resuene con la realidad en la que vivimos es realmente impresionante.

Como es común en las películas de Kurosawa, la historia del personaje principal no es más que una pequeña pieza de un rompecabezas gigantesco. Hay muchos otros sub-tramas que giran alrededor de los pacientes y el personal de la clínica. La mayoría de ellos son excelentes y agregan mucho a la trama, la única excepción notable es la historia de Sahachi, un hombre popular y generoso que en su lecho de muerte cuenta la historia de su esposa y cómo se relaciona con un misterioso cadáver que se descubre durante un deslizamiento de tierra. Esto toma unos 15 minutos de la película y no es muy interesante, además que no aporta nada al resto de la historia por lo que no sólo es aburrido, sino también innecesario.


Pero esto es una pequeña excepción que puede ser fácilmente pasada por alto si tenemos en cuenta lo poderosas que son el resto de las historias, sobre todo la de Otoyo, una niña que se convierte en el punto central de la película durante la mayor parte de la segunda mitad. Esta niña enferma de 12 años de edad es rescatada por Niide y Yasumoto de su opresiva madrastra que la hace trabajar en su burdel infestado de sífilis sin consideración por su salud o cordura.

El cómo es rescatada la niña es realmente extraño de una forma cómica. Niide tiene que luchar contra una banda de bravucones y utiliza sus conocimientos de artes marciales y de medicina para romperles los huesos en una pelea que no tiene nada que envidiarle a las mejores películas de karate. La película es muy consistente con su estado de ánimo oscuro y dramático casi deprimente, por lo que esta escena se destaca debido a lo inesperada que es y, aunque muy breve y no pretende serlo, en realidad es un algo cómica. Pero supongo que también se aplica a la forma en que Niides es presentado como un ser humano casi perfecto.

Otoyo desarrolla sentimientos de amor y admiración por Yasumoto, quien pasa la mayor parte de su tiempo cuidando de ella, tanto así que incluso se pone celosa cuando su prometida lo visita. Con el tiempo, se gana la confianza de todos, e incluso comienza a trabajar en la clínica para ayudar al personal. Otoyo conoce a un joven ladrón de su edad, le ofrece comida y su amistad. Su relación se vuelve el enfoque de una buena parte de la película, pero es tan rica y hermosamente contada que es difícil quejarse.

Uno de los momentos más hermosos e igualmente desgarradores de cualquier película de Kurosawa aparece cerca del final. El chico está a punto de morir y Otoyo sale corriendo del cuarto, se empiezan a escuchar gritos desde afuera, es Otoyo y las otras mujeres del personal gritando el nombre del niño al pozo, creen que si lo llaman su alma volverá desde el centro de la tierra y regresara a su cuerpo, si pueden traer su alma de vuelta antes de la mañana no morirá, se me ponen los pelos de punta cada vez que veo esta escena. También presenta un logro técnico increíble, en una toma las vemos desde el interior del pozo cuando de pronto la cámara comienza a panear por las paredes hasta llegar a sus reflejos en el fondo justo cuando cae una pequeña gota. El cómo se hizo esta toma todavía me desconcierta.


Estamos acostumbrados a ver a Toshiro Mifune en roles excéntricos como personajes a veces locos pero muy divertidos, pero Niide es una bestia completamente diferente a Kikuchiyo o Sanjuro (sus personajes en Siete Samurais y Yojimbo, respectivamente), es mucho más tranquilo, serio e inteligente, algo más parecido a sus papeles en Los Canallas Duermen en Paz y High and Low, aunque mucho menos oscuro. Esto también representa un escalón con respecto a sus primeras colaboraciones con Kurosawa en las que a menudo interpretaba a un aprendiz (usualmente con Takashi Shimura como su maestro), aquí interpreta al maestro, un hombre tranquilo, sereno y fuerte. Es sin duda una de sus grandes actuaciones.

Y, sin embargo, no importa cuán bueno sea Mifune, es Terumi Niki como Otoyo quien se destaca en el reparto. A pesar de su corta edad en el momento que fue filmada la película, su actuación es completamente creíble, conmovedora e incluso a veces dolorosa a causa de lo real que es. Si no fuera por el excelente trabajo del resto del elenco, ella podría fácilmente haberse llevado la atención por completo.

Y ¿qué hay de la excelente cinematografía? ¿La hermosa banda sonora? ¿Los increíblemente realistas sets? Literalmente podría hablar y escribir durante días y días sobre esta película y ni siquiera hubiera tocado la superficie de todo lo que se puede decir al respecto de la misma. Esta es una película notable en la filmografía de Kurosawa no sólo por ser su última en blanco y negro, sino también la última en la que trabajaría con Toshiro Mifune, su colaborador en 16 películas. La larga producción de dos años y el hecho de que su barba natural tenía que ser mantenida a través del rodaje porque Kurosawa no permitía que utilizara una barba falsa le hizo incapaz de actuar en otras películas y resulto en que terminara casi en quiebra, lo que provocó que ambos rompieran su amistad (algunos dicen que por siempre, otros que se reconciliaron poco antes de la muerte de Mifune). Claro, es una lástima que nunca llegamos a ver otra colaboración Kurowa-Mifune, pero vaya que nos dieron un final increíble.




domingo, 22 de abril de 2012

Trabajo fotográfico: Artistas Trabajando

Este es un trabajo fotográfico documental que busca expresar mediante una serie de fotos el día a día de varios artistas en diferentes ramas del ámbito.

(Click en la imagen para ver en tamaño completo)


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martes, 3 de abril de 2012

Salón de la Fama: Lost in Translation de Sofia Coppola


Bienvenidos a la primera edición del Salón de la Fama, un blog semanal (o bi-semanal dependiendo del tiempo que tenga) donde hablare larga y extendidamente acerca de algunas de mis películas favoritas. Voy discutir exactamente por qué me gustan tanto estas películas, entre esto algunos puntos cruciales de la trama incluyendo los finales, por lo que si no han visto la película sugiero que no lean esto hasta que lo hagan.

La primera película es mi película favorita, lo cual me pareció una buena manera de comenzar: 


Lost in Translation.

Tokio, una de las ciudades más pobladas y complicadas del mundo; su idioma, cultura y estilo de vida casi impenetrable para los extranjeros. Este es el escenario Lost in Translation de Sofia Coppola, una película enfocada tanto en el dialogo como en el silencio. Es una exploración no de un país, sino de la vida.

¿Cuántos de nosotros no soñamos con ir con alguien que amamos a un lugar nuevo y fascinante donde nadie nos reconocería? Eso es lo que Charlotte (Scarlett Johansson) desea y espera cuando viaja a Tokio con su marido fotógrafo, pero él está allí por su trabajo. Ella quiere estar con él, pero la última cosa en su mente es su esposa. Él la deja sola durante largos períodos de tiempo y lo único que ella hace es mirar fijamente fuera de su enorme ventana. ¿En que está pensando? Sólo podemos imaginar.

Y luego está Bob, un actor cuyos mejores días están ya muy lejanos en el pasado. Él está en Tokio para ganar 2 millones de dólares haciendo un anuncio de whisky. Se puede decir que realmente no quiere o se preocupa por el dinero, sólo lo está hace para mantener feliz a su esposa en Los Ángeles. Es casi carente de emociones, y la noticia de que olvidó el cumpleaños de su hijo de nuevo parece importarle poco; su esposa lo molesta constantemente con mensajes acerca de cosas que, obviamente, no le importan.

Ambos están alojados en el mismo hotel y ninguno puede dormir.

Algunas personas se quejan de que durante este tiempo no pasa nada. No estoy de acuerdo. A través de sus interacciones con sus entornos se puede entender mucho más acerca de los personajes. Charlotte camina alrededor de la ciudad, entra a templos y salas de juego, hay algún tipo de magia sobre todo lo que ve, ella esta obviamente interesada en probarlo, pero utiliza el hecho de que no sabe como excusa para no hacerlo, algo que va mucho más allá de estas cosas simples.


Bob tiene sus sesiones de fotos, haciendo todo lo posible para entender qué demonios quieren sus directores. Él no está molesto, lo único que quiere es terminar todo rápidamente, volver a casa y así dejar de ser miserable en un ambiente extraño para ser miserable en uno más familiar.

Es este estado de soledad aparentemente eterna que me permite conectarme con los personajes. Todos nos hemos sentido perdidos en algún momento, de una manera u otra. Sofia Coppola muestra exactamente cómo se siente, manipulando estos personajes de una manera casi hipnótica. Es difícil quitarles la mirada de encima, incluso aunque en el exterior parece que no están haciendo mucho.

Y entonces sucede la magia. Una noche en particular de insomnio se encuentran por primera vez en el bar del hotel. Ya se habían visto en el hotel anteriormente, pero nunca habían hablado hasta este momento. La conversación es corta y no muy profunda, ninguno parece estar muy interesado en la otra persona y sin embargo, son más sinceros entre ellos de lo que han sido con cualquiera, incluso sus parejas.

A medida que el tiempo pasa se vuelven más y más cercanos, pasando casi todos los momentos de su corta estadía juntos. Su relación es más que solo una atracción romántica o sexual y Coppola lo hace evidente cuando los hace pasar una noche entera en cama completamente vestidos y tan solo hablando de la vida, aunque obviamente tienen sentimientos que van más allá de una simple amistad casual, se relacionan de una forma que rara vez he visto a personajes de una película hacer. No se besan ni tienen sexo, sólo existen allí, en el mismo lugar, al mismo tiempo, comprendiendo por lo que el otro está pasando y disfrutando cada segundo de su compañía. Es una cosa hermosa de ver.

La película es una serie de momentos pequeños, silenciosos y casi inexplicablemente intensos: una conversación, una broma, una sonrisa, una pausa incómoda. El que tiene más efecto en mí sucede durante una noche de fiesta con los amigos Japoneses de Charlotte, van a un club, luego a una fiesta y finalmente a un bar de karaoke donde Bob canta la canción de los años 80 "More Than This". Después del coro, durante una breve pausa, se da vuelta y mira fijamente a Charlotte, ella lo mira a él y después de un momento le da una pequeña sonrisa. Esta escena dura sólo unos pocos segundos, pero la manera en que se miran el uno al otro y en que la escena está rodada y escrita dice mucho más que un simple dialogo. Es uno de los momentos más hermosos y conmovedores en una película llena de ellos.


Murray y Johansson tienen una química casi magnética, el diálogo fluye magníficamente entre ellos y  cada gesto, no importa si es un guiño, una sonrisa o un simple toque de manos se siente importante. Es impresionante la forma en que viven sus personajes y sin embargo permiten la audiencia ponerse en sus zapatos sin perder su personalidad y haciendo que cada emoción se sienta real. En pocas palabras: Ellos son humanos.

También me gusta el hecho de que la película reconoce que no todo en la vida, incluso para una persona solitaria, es triste e interminable. Hay muchas escenas y diálogos increíblemente graciosos en su mayoría proporcionados por Murray. Un momento particularmente hilarante es cuando uno de sus ayudantes japoneses envía una agresiva bailarina exótica a su habitación quién le ordena una y otra vez que le “lompa las medias", la expresión en el rostro de Murray en su intento de comprender qué demonios le está pidiendo que haga no tiene precio.

La otra estrella de la película, además de los protagonistas y Coppola es el cinematógrafo Lance Acord, quién capta todos los entornos y los lleva a la vida con una fotografía colorida pero modesta. La forma en que graba las escenas con Charlotte mirando fuera de su ventana es impresionante; es capaz de transmitir a través de las imágenes exactamente lo que sienten los personajes.


La montaña rusa emocional que es esta historia culmina en el final más emocinalmente potente que he visto en mi vida. Mientras Bob está a punto de salir de Tokio ve a Charlotte caminando por la calle, rápidamente sale de su limusina y corre hacia ella, hay un momento de silencio y luego la abraza. Ella comienza a llorar y él le susurra algo al oído que no podemos escuchar pero en realidad no importa, es un secreto entre ellos. Se besan brevemente y dicen un último adiós antes de continuar sus diferentes caminos. La aventura ha terminado, probablemente nunca se verán de nuevo, pero al final la película deja un mensaje esperanzador: Todos estamos destinados a ser encontrados, no importa dónde, cuándo o cuánto tiempo dure.

Cada vez que veo Lost in Translation siento algo diferente, me entero de algo, pongo en duda el propósito de la vida, pongo en duda el significado de la felicidad. No es todo el tiempo que una película te influye profundamente o te hace pensar y sentir, y mucho menos hacerte descubrir nuevas emociones y pensamientos cada vez que la ves y he visto esta película más de 20 veces desde que la vi por primera vez en el 2006. Es por eso que es mi película favorita.



domingo, 1 de abril de 2012

Reseña: We Bought a Zoo



We Bought a Zoo es parte de un sub-género de películas el cual es mayormente referido como "Feel-food movies" o películas para sentirse bien. Estas son dramas no complicados generalmente basados en hechos reales donde que todo sale bien y al final todo el mundo está feliz y los espectadores salen del teatro con una actitud positiva, un ejemplo reciente de esto es la ganadora del Premio de la Academia del 2010, The King’s Speech. Por lo general estas películas son exitosas tanto con los críticos como en las entregas de premios (en especial los Oscar), pero nunca han tenido mucho efecto en mí. No es que sea una persona depresiva, pero tienden a ser algo monótonas. No es que sean malas películas, pero si has visto una ya has visto la mayoría, por lo que me sorprende que haya disfrutado esta tanto como lo hice.

La más reciente película de Cameron Crowe está encabezada por Matt Damon, quién interpreta a Benjamin, un viudo que hace todo lo posible por cuidar de su pequeña niña y su hijo rebelde después de la muerte de su esposa. Todos los que le rodean sienten lástima por él, lo que lo vuelve loco y absolutamente todos los lugares de la ciudad le recuerdan a su desaparecida esposa por lo que decide mudarse a un lugar que le hará a él y a sus hijos felices. El problema es que la casa de sus sueños es parte de un zoológico, completo con todo tipo de animales exóticos y un pequeño personal para hacerse cargo de ellos.

Después de algunas consideraciones opta por comprar el parque zoológico y trabajar en él para abrirlo nuevamente al público. Durante el proceso, él y su familia establecen un vínculo emocional  tanto con los animales como con el excéntrico personal que incluye a Kelly (Scarlett Johansson) y su joven prima (Elle Fanning). Hay complicaciones, peleas y malos entendidos, pero al final todo el mundo aprende algo de la experiencia.

Sí, esta historia es muy predecible y algunos de los diálogos, en especial el de los niños, es bastante terrible. Se sigue un patrón muy común, desde el plano del protagonista mirando la casa asombrado y emocionado mientras una melodía de piano esperanzadora suena en el fondo y la confesión de amor bajo la lluvia hasta el de alguna manera ingeniárselas para incluir el título de la película en un discurso inspirador.

Pero en el fondo de esta predictibilidad y diálogos terribles se esconde una dulce y encantadora historia. A pesar de que comienza de forma mediocre,  después de la compra del zoológico las cosas se vuelven más interesantes y emocionantes. Las pruebas y tribulaciones de mantener a los animales es el aspecto más entretenido, aunque las relaciones entre los personajes funcionan bien y todos aportan algo a la historia.

Esta es una película que juega con las emociones, y lo hace bien. No temo admitir que derrame algunas lágrimas durante una escena en particular con un tigre y me reí a más no poder de algunas de las cosas que sucedieron, hay varios momentos divertidos en este film. El necesario romance entre Kelly y Benjamín  está bien hecho, pero la relación entre su hijo y el personaje de Elle Fanning es mucho más dulce y más convincente.

Benjamin es el personaje que más crece durante la película y Damon hace un buen trabajo mostrando la amplia gama de emociones que necesita. Johansson interpreta a un personaje que no es definido por su belleza como algunas de las otras cosas que ha hecho, lo que es un buen cambio. Con la excepción de Elle Fanning, que es fantástica en la película, las interpretaciones de los actores infantiles son algo tele-novelescas, convirtiéndose involuntariamente graciosas a veces. Thomas Haden Church es la mejor parte del elenco, siendo increíblemente cómico como el hermano mayor de Benjamín.

We Bought a Zoo es más que la suma de sus partes gracias a la capacidad de Cameron Crowe para crear una historia conmovedora con personajes carismáticos. Y a pesar de la positividad casi ridícula que se mantiene durante el transcurso del film, es una película que todos pueden disfrutar, la recomiendo aunque como yo, no sean el tipo de persona que usualmente ve películas como esta.

 

jueves, 22 de marzo de 2012

Reseña: Mission: Impossible - Ghost Protocol

Mission: Impossible - Ghost Protocol (2011)
Dir: Brad Bird.


Una explosión en el Kremlin, personas que cuelgan en rascacielos y una persecución en medio de una tormenta de arena, de eso se trata Mission: Impossible - Ghost Protocol: De increíbles secuencias de acción intensa. El enfoque casi poético de Brad Bird para estas escenas y la sorprendente coreografía  es lo que las hace funcionar tan bien, apoyadas por el hecho de que la historia es más que una excusa para llegar a estos momentos, en realidad es un thriller fantástico que aunque a veces puede ser bastante ridículo, no deja de ser entretenido.

Cada película de Mission: Imposible tiene secuencia de acción que la define, así se trate del personaje de Tom Cruise, Ethan Hunt, colgando de un cable peligrosamente cerca de un piso sensible a la presión en la primera o una persecución en las azoteas de un barrio de Shanghai en M: I 3. Es difícil elegir la mejor de todas las increíbles secuencias de acción en Ghost Protocol, pero la más memorable presenta a Cruise colgando del edificio más alto del mundo en Dubai, que es una de las escenas más absolutamente impresionantes y emocionantes del cine de acción moderno y es aún más impresionante al saber que se fue hecha con poco CGI y sin dobles de riesgo. Esta escena me mantuvo en el borde de mi asiento, no puedo expresar suficientemente bien lo increíble que es.

Y eso es lo que hace a esta una gran película, a pesar de que hay una gran cantidad de efectos especiales, también hay muchas escenas realistas que son más creativas y emocionantes que la mayoría de las cosas que solemos ver en las películas de acción de hoy en día. Nunca cede al estilo caótico de cortes de 1 segundo popularizado por Michael Bay y Jason Statham. Todo está maravillosamente coreografiado, fotografiado y editado lo que los hace comprensibles y verdaderamente emocionantes. 

Eso no quiere decir que la película es totalmente realista, hay algunas cosas realmente ridículas en la misma, el ejemplo más claro es el de un traje de flotación controlado por un robot. Sin embargo, se hacen con tanta naturalidad y tan casualmente que funcionan, la mayoría de ellas son muy graciosas y sin embargo nunca pierden la alta tensión que la película lleva a través de sus 135 minutos de duración.

A veces, la película se siente como una combinación de todos los mejores elementos de las tres previas, pero el director Brad Bird hace que sea mucho más que eso. La forma en que cada toma esta realizada y construye cada momento hace que esta alcance alturas que ninguna otra película de la serie ha estado siquiera cerca de alcanzar y el guión de Josh Applebaum y André Nemic que hace que el proceso se complique cada vez más y más en formas que el espectador nunca espera es, aunque no único en el género, uno de los más ingeniosos.

De los elementos que se agregan a la serie, Jeremy Renner, quien interpreta al ex agente convertido en analista Brandt es el mejor de ellos. Él le da un nivel de carisma a su personaje que ni siquiera Cruise, con todo su entusiasmo, puede superar. Eso no quiere decir Cruise no es bueno en el papel, de hecho, es bastante eficaz y creíble en sus escenas de acción, todavía tiene el aspecto físico y el encanto para interpretar al personaje principal que una película como esta necesita. El resto del elenco también tienen su oportunidad de brillar, Simon Pegg es el hombre divertido y tiene todas las mejores líneas y algunos momentos hilarantes. Mientras tanto, Paula Patton, aunque no muy convincente en las escenas más emocionales hace un buen trabajo en su papel.

Lo único que falta en Ghost Protocol es un villano convincente, que a veces es una necesidad en una película como ésta, pero eso no la hace menos emocionante. La primera película live-action de Brad Bird es sin duda la mejor en la serie y una de las mejores películas de acción en los últimos años. Esperemos que lo que le depare el futuro a esta serie, que por lo general cambia directores de película a película, llegue a ser tan bueno, sino mejor que esta excelente entrega. 



El Triunfo de la voluntad: Un Triunfo en la cinematografía


Este es un breve ensayo que escribí en el 2009 como parte de la cátedra universitaria Técnicas de Cámara cuando estudiaba Artes Audiovisuales en La Universidad Cecilio Acosta.  El ensayo busca analizar el impacto que tuvo el documental Triumph des Willens (El Triunfo de la Voluntad) en el cine moderno. No esta mu bien escrito ni profundiza mucho en el tema, pero me pareció que sería interesante sacarlo a la luz nuevamente.



El Triunfo de la voluntad: Un Triunfo en la cinematografía


El Triunfo de la Voluntad, el famoso documental de Leni Riesfenstahl a pasado de ser un simple material propagandístico a uno de los documentales más influénciales e importantes de toda la historia. Para saber el porque de esto simplemente se necesita comparar este a otros films de ese tiempo. 

Este documental fue hecho en 1935, 6 años antes de que Orson Welles presentara su estilo también revolucionario con Ciudadano Kane. Hasta ese tiempo nadie había hecho el tipo de tomas y planos hechos por Riesfenstahl en Triunfo. Los ángulos de cámara inusuales, los close-ups extremos, los cortes abruptos entre escenas, uso de fotografía aérea y demás rompieron el molde de lo que eran las películas de ese tiempo y se han convertido en estándar del cine moderno. Y no solo para los documentales, sino también para todo tipo de películas. 

Lo fascinante de la forma en que la película esta hecha es que la audiencia deja de pensar que esta viendo al que es considerado como el tirano más grande de la historia e incluso lo que hizo en su vida y se concentra en el arte que es la película en si, convirtiendo a Hitler en una especie de deidad con las diferentes tomas. Por ejemplo, al principio cuando la vista de la cámara baja desde el cielo, pasando por una catedral hasta llegar a la tierra, donde Hitler es recibido como un dios. También varias tomas de el en contrapicado, que le dan un aire de grandeza a su persona.  

Riesfenstahl  dirigiendo. 
Pero no son solo los aspectos técnicos y estéticos los que han sobrevivido el paso del tiempo. El film también se convirtió en una gran arma psicológica que atrajo a muchos hombres y mujeres a apoyar la “revolución” Nazi y le gano a Hitler varios seguidores no solo en Alemania, sino también en otras partes del mundo. Lo que ha inspirado ha varios movimientos políticos, tanto de derecha e izquierda a crear sus propios Films propagandísticos, desde La unión Soviética a Los Estados Unidos a Corea del Norte, aunque no siempre se quiera admitir que este film en particular es la inspiración. 

Se podría decir que es un fantástico uso de la cinematografía para promover un sistema corrupto y racista y le gana a Leni Riesfenstahl un puesto junto a Orson Welles, Alfred Hitchcot y Akira Kurosawa como una de los cineastas mas influénciales en la historia del cine, independientemente del punto de vista político que se exprese en el film.