domingo, 22 de abril de 2012

Trabajo fotográfico: Artistas Trabajando

Este es un trabajo fotográfico documental que busca expresar mediante una serie de fotos el día a día de varios artistas en diferentes ramas del ámbito.

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martes, 3 de abril de 2012

Salón de la Fama: Lost in Translation de Sofia Coppola


Bienvenidos a la primera edición del Salón de la Fama, un blog semanal (o bi-semanal dependiendo del tiempo que tenga) donde hablare larga y extendidamente acerca de algunas de mis películas favoritas. Voy discutir exactamente por qué me gustan tanto estas películas, entre esto algunos puntos cruciales de la trama incluyendo los finales, por lo que si no han visto la película sugiero que no lean esto hasta que lo hagan.

La primera película es mi película favorita, lo cual me pareció una buena manera de comenzar: 


Lost in Translation.

Tokio, una de las ciudades más pobladas y complicadas del mundo; su idioma, cultura y estilo de vida casi impenetrable para los extranjeros. Este es el escenario Lost in Translation de Sofia Coppola, una película enfocada tanto en el dialogo como en el silencio. Es una exploración no de un país, sino de la vida.

¿Cuántos de nosotros no soñamos con ir con alguien que amamos a un lugar nuevo y fascinante donde nadie nos reconocería? Eso es lo que Charlotte (Scarlett Johansson) desea y espera cuando viaja a Tokio con su marido fotógrafo, pero él está allí por su trabajo. Ella quiere estar con él, pero la última cosa en su mente es su esposa. Él la deja sola durante largos períodos de tiempo y lo único que ella hace es mirar fijamente fuera de su enorme ventana. ¿En que está pensando? Sólo podemos imaginar.

Y luego está Bob, un actor cuyos mejores días están ya muy lejanos en el pasado. Él está en Tokio para ganar 2 millones de dólares haciendo un anuncio de whisky. Se puede decir que realmente no quiere o se preocupa por el dinero, sólo lo está hace para mantener feliz a su esposa en Los Ángeles. Es casi carente de emociones, y la noticia de que olvidó el cumpleaños de su hijo de nuevo parece importarle poco; su esposa lo molesta constantemente con mensajes acerca de cosas que, obviamente, no le importan.

Ambos están alojados en el mismo hotel y ninguno puede dormir.

Algunas personas se quejan de que durante este tiempo no pasa nada. No estoy de acuerdo. A través de sus interacciones con sus entornos se puede entender mucho más acerca de los personajes. Charlotte camina alrededor de la ciudad, entra a templos y salas de juego, hay algún tipo de magia sobre todo lo que ve, ella esta obviamente interesada en probarlo, pero utiliza el hecho de que no sabe como excusa para no hacerlo, algo que va mucho más allá de estas cosas simples.


Bob tiene sus sesiones de fotos, haciendo todo lo posible para entender qué demonios quieren sus directores. Él no está molesto, lo único que quiere es terminar todo rápidamente, volver a casa y así dejar de ser miserable en un ambiente extraño para ser miserable en uno más familiar.

Es este estado de soledad aparentemente eterna que me permite conectarme con los personajes. Todos nos hemos sentido perdidos en algún momento, de una manera u otra. Sofia Coppola muestra exactamente cómo se siente, manipulando estos personajes de una manera casi hipnótica. Es difícil quitarles la mirada de encima, incluso aunque en el exterior parece que no están haciendo mucho.

Y entonces sucede la magia. Una noche en particular de insomnio se encuentran por primera vez en el bar del hotel. Ya se habían visto en el hotel anteriormente, pero nunca habían hablado hasta este momento. La conversación es corta y no muy profunda, ninguno parece estar muy interesado en la otra persona y sin embargo, son más sinceros entre ellos de lo que han sido con cualquiera, incluso sus parejas.

A medida que el tiempo pasa se vuelven más y más cercanos, pasando casi todos los momentos de su corta estadía juntos. Su relación es más que solo una atracción romántica o sexual y Coppola lo hace evidente cuando los hace pasar una noche entera en cama completamente vestidos y tan solo hablando de la vida, aunque obviamente tienen sentimientos que van más allá de una simple amistad casual, se relacionan de una forma que rara vez he visto a personajes de una película hacer. No se besan ni tienen sexo, sólo existen allí, en el mismo lugar, al mismo tiempo, comprendiendo por lo que el otro está pasando y disfrutando cada segundo de su compañía. Es una cosa hermosa de ver.

La película es una serie de momentos pequeños, silenciosos y casi inexplicablemente intensos: una conversación, una broma, una sonrisa, una pausa incómoda. El que tiene más efecto en mí sucede durante una noche de fiesta con los amigos Japoneses de Charlotte, van a un club, luego a una fiesta y finalmente a un bar de karaoke donde Bob canta la canción de los años 80 "More Than This". Después del coro, durante una breve pausa, se da vuelta y mira fijamente a Charlotte, ella lo mira a él y después de un momento le da una pequeña sonrisa. Esta escena dura sólo unos pocos segundos, pero la manera en que se miran el uno al otro y en que la escena está rodada y escrita dice mucho más que un simple dialogo. Es uno de los momentos más hermosos y conmovedores en una película llena de ellos.


Murray y Johansson tienen una química casi magnética, el diálogo fluye magníficamente entre ellos y  cada gesto, no importa si es un guiño, una sonrisa o un simple toque de manos se siente importante. Es impresionante la forma en que viven sus personajes y sin embargo permiten la audiencia ponerse en sus zapatos sin perder su personalidad y haciendo que cada emoción se sienta real. En pocas palabras: Ellos son humanos.

También me gusta el hecho de que la película reconoce que no todo en la vida, incluso para una persona solitaria, es triste e interminable. Hay muchas escenas y diálogos increíblemente graciosos en su mayoría proporcionados por Murray. Un momento particularmente hilarante es cuando uno de sus ayudantes japoneses envía una agresiva bailarina exótica a su habitación quién le ordena una y otra vez que le “lompa las medias", la expresión en el rostro de Murray en su intento de comprender qué demonios le está pidiendo que haga no tiene precio.

La otra estrella de la película, además de los protagonistas y Coppola es el cinematógrafo Lance Acord, quién capta todos los entornos y los lleva a la vida con una fotografía colorida pero modesta. La forma en que graba las escenas con Charlotte mirando fuera de su ventana es impresionante; es capaz de transmitir a través de las imágenes exactamente lo que sienten los personajes.


La montaña rusa emocional que es esta historia culmina en el final más emocinalmente potente que he visto en mi vida. Mientras Bob está a punto de salir de Tokio ve a Charlotte caminando por la calle, rápidamente sale de su limusina y corre hacia ella, hay un momento de silencio y luego la abraza. Ella comienza a llorar y él le susurra algo al oído que no podemos escuchar pero en realidad no importa, es un secreto entre ellos. Se besan brevemente y dicen un último adiós antes de continuar sus diferentes caminos. La aventura ha terminado, probablemente nunca se verán de nuevo, pero al final la película deja un mensaje esperanzador: Todos estamos destinados a ser encontrados, no importa dónde, cuándo o cuánto tiempo dure.

Cada vez que veo Lost in Translation siento algo diferente, me entero de algo, pongo en duda el propósito de la vida, pongo en duda el significado de la felicidad. No es todo el tiempo que una película te influye profundamente o te hace pensar y sentir, y mucho menos hacerte descubrir nuevas emociones y pensamientos cada vez que la ves y he visto esta película más de 20 veces desde que la vi por primera vez en el 2006. Es por eso que es mi película favorita.



domingo, 1 de abril de 2012

Reseña: We Bought a Zoo



We Bought a Zoo es parte de un sub-género de películas el cual es mayormente referido como "Feel-food movies" o películas para sentirse bien. Estas son dramas no complicados generalmente basados en hechos reales donde que todo sale bien y al final todo el mundo está feliz y los espectadores salen del teatro con una actitud positiva, un ejemplo reciente de esto es la ganadora del Premio de la Academia del 2010, The King’s Speech. Por lo general estas películas son exitosas tanto con los críticos como en las entregas de premios (en especial los Oscar), pero nunca han tenido mucho efecto en mí. No es que sea una persona depresiva, pero tienden a ser algo monótonas. No es que sean malas películas, pero si has visto una ya has visto la mayoría, por lo que me sorprende que haya disfrutado esta tanto como lo hice.

La más reciente película de Cameron Crowe está encabezada por Matt Damon, quién interpreta a Benjamin, un viudo que hace todo lo posible por cuidar de su pequeña niña y su hijo rebelde después de la muerte de su esposa. Todos los que le rodean sienten lástima por él, lo que lo vuelve loco y absolutamente todos los lugares de la ciudad le recuerdan a su desaparecida esposa por lo que decide mudarse a un lugar que le hará a él y a sus hijos felices. El problema es que la casa de sus sueños es parte de un zoológico, completo con todo tipo de animales exóticos y un pequeño personal para hacerse cargo de ellos.

Después de algunas consideraciones opta por comprar el parque zoológico y trabajar en él para abrirlo nuevamente al público. Durante el proceso, él y su familia establecen un vínculo emocional  tanto con los animales como con el excéntrico personal que incluye a Kelly (Scarlett Johansson) y su joven prima (Elle Fanning). Hay complicaciones, peleas y malos entendidos, pero al final todo el mundo aprende algo de la experiencia.

Sí, esta historia es muy predecible y algunos de los diálogos, en especial el de los niños, es bastante terrible. Se sigue un patrón muy común, desde el plano del protagonista mirando la casa asombrado y emocionado mientras una melodía de piano esperanzadora suena en el fondo y la confesión de amor bajo la lluvia hasta el de alguna manera ingeniárselas para incluir el título de la película en un discurso inspirador.

Pero en el fondo de esta predictibilidad y diálogos terribles se esconde una dulce y encantadora historia. A pesar de que comienza de forma mediocre,  después de la compra del zoológico las cosas se vuelven más interesantes y emocionantes. Las pruebas y tribulaciones de mantener a los animales es el aspecto más entretenido, aunque las relaciones entre los personajes funcionan bien y todos aportan algo a la historia.

Esta es una película que juega con las emociones, y lo hace bien. No temo admitir que derrame algunas lágrimas durante una escena en particular con un tigre y me reí a más no poder de algunas de las cosas que sucedieron, hay varios momentos divertidos en este film. El necesario romance entre Kelly y Benjamín  está bien hecho, pero la relación entre su hijo y el personaje de Elle Fanning es mucho más dulce y más convincente.

Benjamin es el personaje que más crece durante la película y Damon hace un buen trabajo mostrando la amplia gama de emociones que necesita. Johansson interpreta a un personaje que no es definido por su belleza como algunas de las otras cosas que ha hecho, lo que es un buen cambio. Con la excepción de Elle Fanning, que es fantástica en la película, las interpretaciones de los actores infantiles son algo tele-novelescas, convirtiéndose involuntariamente graciosas a veces. Thomas Haden Church es la mejor parte del elenco, siendo increíblemente cómico como el hermano mayor de Benjamín.

We Bought a Zoo es más que la suma de sus partes gracias a la capacidad de Cameron Crowe para crear una historia conmovedora con personajes carismáticos. Y a pesar de la positividad casi ridícula que se mantiene durante el transcurso del film, es una película que todos pueden disfrutar, la recomiendo aunque como yo, no sean el tipo de persona que usualmente ve películas como esta.

 

jueves, 22 de marzo de 2012

Reseña: Mission: Impossible - Ghost Protocol

Mission: Impossible - Ghost Protocol (2011)
Dir: Brad Bird.


Una explosión en el Kremlin, personas que cuelgan en rascacielos y una persecución en medio de una tormenta de arena, de eso se trata Mission: Impossible - Ghost Protocol: De increíbles secuencias de acción intensa. El enfoque casi poético de Brad Bird para estas escenas y la sorprendente coreografía  es lo que las hace funcionar tan bien, apoyadas por el hecho de que la historia es más que una excusa para llegar a estos momentos, en realidad es un thriller fantástico que aunque a veces puede ser bastante ridículo, no deja de ser entretenido.

Cada película de Mission: Imposible tiene secuencia de acción que la define, así se trate del personaje de Tom Cruise, Ethan Hunt, colgando de un cable peligrosamente cerca de un piso sensible a la presión en la primera o una persecución en las azoteas de un barrio de Shanghai en M: I 3. Es difícil elegir la mejor de todas las increíbles secuencias de acción en Ghost Protocol, pero la más memorable presenta a Cruise colgando del edificio más alto del mundo en Dubai, que es una de las escenas más absolutamente impresionantes y emocionantes del cine de acción moderno y es aún más impresionante al saber que se fue hecha con poco CGI y sin dobles de riesgo. Esta escena me mantuvo en el borde de mi asiento, no puedo expresar suficientemente bien lo increíble que es.

Y eso es lo que hace a esta una gran película, a pesar de que hay una gran cantidad de efectos especiales, también hay muchas escenas realistas que son más creativas y emocionantes que la mayoría de las cosas que solemos ver en las películas de acción de hoy en día. Nunca cede al estilo caótico de cortes de 1 segundo popularizado por Michael Bay y Jason Statham. Todo está maravillosamente coreografiado, fotografiado y editado lo que los hace comprensibles y verdaderamente emocionantes. 

Eso no quiere decir que la película es totalmente realista, hay algunas cosas realmente ridículas en la misma, el ejemplo más claro es el de un traje de flotación controlado por un robot. Sin embargo, se hacen con tanta naturalidad y tan casualmente que funcionan, la mayoría de ellas son muy graciosas y sin embargo nunca pierden la alta tensión que la película lleva a través de sus 135 minutos de duración.

A veces, la película se siente como una combinación de todos los mejores elementos de las tres previas, pero el director Brad Bird hace que sea mucho más que eso. La forma en que cada toma esta realizada y construye cada momento hace que esta alcance alturas que ninguna otra película de la serie ha estado siquiera cerca de alcanzar y el guión de Josh Applebaum y André Nemic que hace que el proceso se complique cada vez más y más en formas que el espectador nunca espera es, aunque no único en el género, uno de los más ingeniosos.

De los elementos que se agregan a la serie, Jeremy Renner, quien interpreta al ex agente convertido en analista Brandt es el mejor de ellos. Él le da un nivel de carisma a su personaje que ni siquiera Cruise, con todo su entusiasmo, puede superar. Eso no quiere decir Cruise no es bueno en el papel, de hecho, es bastante eficaz y creíble en sus escenas de acción, todavía tiene el aspecto físico y el encanto para interpretar al personaje principal que una película como esta necesita. El resto del elenco también tienen su oportunidad de brillar, Simon Pegg es el hombre divertido y tiene todas las mejores líneas y algunos momentos hilarantes. Mientras tanto, Paula Patton, aunque no muy convincente en las escenas más emocionales hace un buen trabajo en su papel.

Lo único que falta en Ghost Protocol es un villano convincente, que a veces es una necesidad en una película como ésta, pero eso no la hace menos emocionante. La primera película live-action de Brad Bird es sin duda la mejor en la serie y una de las mejores películas de acción en los últimos años. Esperemos que lo que le depare el futuro a esta serie, que por lo general cambia directores de película a película, llegue a ser tan bueno, sino mejor que esta excelente entrega. 



El Triunfo de la voluntad: Un Triunfo en la cinematografía


Este es un breve ensayo que escribí en el 2009 como parte de la cátedra universitaria Técnicas de Cámara cuando estudiaba Artes Audiovisuales en La Universidad Cecilio Acosta.  El ensayo busca analizar el impacto que tuvo el documental Triumph des Willens (El Triunfo de la Voluntad) en el cine moderno. No esta mu bien escrito ni profundiza mucho en el tema, pero me pareció que sería interesante sacarlo a la luz nuevamente.



El Triunfo de la voluntad: Un Triunfo en la cinematografía


El Triunfo de la Voluntad, el famoso documental de Leni Riesfenstahl a pasado de ser un simple material propagandístico a uno de los documentales más influénciales e importantes de toda la historia. Para saber el porque de esto simplemente se necesita comparar este a otros films de ese tiempo. 

Este documental fue hecho en 1935, 6 años antes de que Orson Welles presentara su estilo también revolucionario con Ciudadano Kane. Hasta ese tiempo nadie había hecho el tipo de tomas y planos hechos por Riesfenstahl en Triunfo. Los ángulos de cámara inusuales, los close-ups extremos, los cortes abruptos entre escenas, uso de fotografía aérea y demás rompieron el molde de lo que eran las películas de ese tiempo y se han convertido en estándar del cine moderno. Y no solo para los documentales, sino también para todo tipo de películas. 

Lo fascinante de la forma en que la película esta hecha es que la audiencia deja de pensar que esta viendo al que es considerado como el tirano más grande de la historia e incluso lo que hizo en su vida y se concentra en el arte que es la película en si, convirtiendo a Hitler en una especie de deidad con las diferentes tomas. Por ejemplo, al principio cuando la vista de la cámara baja desde el cielo, pasando por una catedral hasta llegar a la tierra, donde Hitler es recibido como un dios. También varias tomas de el en contrapicado, que le dan un aire de grandeza a su persona.  

Riesfenstahl  dirigiendo. 
Pero no son solo los aspectos técnicos y estéticos los que han sobrevivido el paso del tiempo. El film también se convirtió en una gran arma psicológica que atrajo a muchos hombres y mujeres a apoyar la “revolución” Nazi y le gano a Hitler varios seguidores no solo en Alemania, sino también en otras partes del mundo. Lo que ha inspirado ha varios movimientos políticos, tanto de derecha e izquierda a crear sus propios Films propagandísticos, desde La unión Soviética a Los Estados Unidos a Corea del Norte, aunque no siempre se quiera admitir que este film en particular es la inspiración. 

Se podría decir que es un fantástico uso de la cinematografía para promover un sistema corrupto y racista y le gana a Leni Riesfenstahl un puesto junto a Orson Welles, Alfred Hitchcot y Akira Kurosawa como una de los cineastas mas influénciales en la historia del cine, independientemente del punto de vista político que se exprese en el film.  


lunes, 19 de marzo de 2012

Reseña: John Carter, disparar a las estrellas y no alcanzarlas


John Carter (2012)
Dir: Andrew Stanton


Al salir de la proyección 3D de John Carter (para la cual gane un boleto gratis) oí a un niño que calculo tenía entre 11 y 14 años de edad diciendo: "Eso fue igual que Principe de Persia". El comentario inmediatamente hizo clic en mí, me di cuenta de por qué la película parecía tan familiar a pesar de que no estoy familiarizado con las novelas originales o cualquier otro material relacionado a estas fuera de las películas que ha inspirado, como Star Wars. Él más reciente espectáculo de gran presupuesto de Disney se puede comparar en muchos aspectos a su intento de 2010 de construir una franquicia.

La mayor comparación que se puede hacer es en la forma en que todo se ve. John Carter tiene excelentes efectos visuales desde un punto de vista técnico, pero el estilo es claro y monótono. El diseño de los Aliens es decente, más no llamativo y el vestuario parece haber sido reutilizado de Prince of Persia. Son incluso similar en el tono amarillento que prevalece a través de ambas películas, que supongo que se puede justificar por el lugar donde están ambientadas, pero se utiliza demasiado.

Pero esto no es necesariamente lo que hace de esta una mala película. La mayor debilidad de la película es la historia que se centra en el personaje titular, un veterano de la guerra civil americana que es misteriosamente transportado a Marte, donde se encuentra en medio de un conflicto multi-racial y se enamora de la princesa de una de las naciones, lo que lo obliga a quedarse y luchar para evitar la destrucción del planeta. La historia es predecible, lo que no es realmente un problema teniendo en cuenta su edad y los elementos que han sido tomados de la misma por otros medios, pero es la forma en que se desarrolla que deja mucho que desear.

El principal problema aquí es con el ritmo, hay algunas escenas realmente emocionantes en la película que son interrumpidas por 10 a 15 minutos de diálogo melodramático y de momentos aburridos y la primera media hora se siente desconectada de lo que sigue. Las anteriores películas de Andrew Stanton como escritor/director como Buscando a Nemo se enfocan completamente en sus personajes, sin dejar que los acontecimientos fantásticos que les rodean alejen la atención de lo que es verdaderamente importante: el crecimiento de los personajes. Lo mismo ocurre en John Carter, pero las estructura de sus historias personales están pobremente construidas y los intentos de añadir profundidad emocional con flashbacks son terriblemente compuestos y terminan arruinando algunas secuencias de acción. Eso y el hecho de que los villanos carecen de una verdadera razón para sus acciones me hacen sentir como si hubiera sido mejor mantener el enfoque fuera de la historia y los personajes a favor de las  excelentes escenas de acción y aventura.

El uso de 3D es bueno, pero nunca se siente especialmente necesario, hay algunos efectos que llaman la atención durante la secuencia de batalla entre Carter y su "perro" mascota contra un grupo de alienígenas y con el arma de luz del villano, pero no añade nada a la calidad total de la película, al igual que no le quita nada, con o sin 3D la experiencia debe ser la misma. Al final, el mejor uso del efecto es en el logo de Disney que aparece al principio.

Hay algunas buenas ideas detrás de esta película, pero fueron mal ejecutadas. Tiene algunos momentos divertidos, pero se ven opacados por la general sensación de mediocridad de la película. Hay mucho margen de mejora para una futura secuela, aunque realmente dudo veamos una. Esperemos que Disney haga un mejor trabajo en su siguiente intento de construir una franquicia de acción y aventura para emular el éxito de Piratas del Caribe. Después de todo, la tercera es la vencida ¿no?



jueves, 1 de marzo de 2012

Reseña: Vertigo, la delgada linea entre amor y obsesión


Vertigo (1956)
Dir: Alfred Hitchcock

Debo admitir que el trabajo de Alfred Hitchcock es una de las grandes deficiencias en mi historia como  cinéfilo. Sólo he visto cinco películas por el reconocido director y, aunque todas me han gustado de una u otra manera, nunca me he sentido obligado a profundizar en su filmografía. Vertigo es la más personal y tal vez mejor de las que he visto, pero hay ciertas cosas que le impiden ser mi favorita.

En Vertigo, el legendario James Stewart interpreta a Scottie, un ex detective que deja la fuerza después de que un ataque de acrofobia (miedo a las alturas) durante una persecución en una azotea resulta en la muerte de un compañero. Posteriormente es reclutado por su viejo amigo, el empresario Galvin Ester para utilizar sus habilidades para seguir a su esposa Madeleine (Kim Novak), quien sospecha esta poseída y al borde de cometer suicidio, Scottie acepta a regañadientes.

Siempre realista, Scottie cree que Madeleine sufre de demencia, muy lejos de estar poseída por espíritus malignos. Poco después se enamoran y es aquí cuando las cosas se vuelven realmente extrañas. Madeleine comienza a mostrar signos de posesión por parte de uno de sus antepasados. Scottie no puede hacer nada para detenerla y todo termina en tragedia.

Es en este punto donde los temas de la película cambian radicalmente. Lo que antes era una historia de misterio un tanto sobrenatural se convierte en una historia de culpa, obsesión y locura. El gran cambio ocurre a mitad de la película, pero se las arregla para mantener las cosas interesantes y emocionantes así que el espectador nunca que se siente engañado.

Steward comanda esta película interpretando a un personaje realmente desagradable. Él es obsesivo, compulsivo, neurótico y el tipo de persona que trata de convencerte que todas las cosas extrañas que suceden a tu alrededor tienen una explicación lógica hasta el punto de fastidiarte. Steward muestra estas emociones no con expresiones o movimientos, sino con sus grandes ojos azules que te dicen todo lo que necesitas saber acerca de su personaje mejor que el diálogo lo haría.

Y de una manera esto es lo mejor porque la parte más débil de esta película es el diálogo, demasiado melodramático y explicativo para su propio bien, a veces llegando al extremo de arruinar escenas que pudieron ser buenas. Sin embargo, los principales puntos de la trama siguen siendo interesantes y en su mayoría compensa el terrible dialogo, esto es hasta el absolutamente horrible y abrupto final que mata cualquier sentido de la emoción que la historia tenía a su favor hasta ese punto. Hay una importante confesión  y luego sólo se termina, así, a medio clímax. Es un final insatisfactorio y decepcionante que deja al espectador sin ningún sentido de conclusión.

Eso, combinado con la larga duración y el ritmo lento no permiten que la trama se desenvuelva de manera adecuada. Personajes como la amiga de Scottie, interpretada por Barbara Bel Gedes, se sienten innecesarios; claro, es importante mostrar que Scottie tiene relaciones normales, pero sus escenas no son interesantes en lo más mínimo y el personaje no se desarrolla más allá de ser una celosa ex novia. Simplemente mantiene el enfoque lejos de los personajes realmente importantes.

Si hay algo por lo que Hitchcock es conocido es su dominio de todos los aspectos técnicos de sus películas. En Vertigo, el color juega un papel importante permitiendonos entender a los personajes y lo hace de una manera hermosa. El uso de zooms y trackings (por lo general al mismo tiempo y en direcciones opuestas) hacen un trabajo fantástico en transmitir al espectador la sensación de vértigo que Scottie siente y los flashes de color y animación combinada con acción real nos profundiza en su deteriorada mente . Si hay una escena que resume las perfectas cualidades técnicas de esta película es cuando Kim Novak aparece por primera vez en la pantalla en el restaurante, la combinación entre el ángulo de la toma, el vestuario, la iluminación, el fondo y la música es simplemente magnífica.

Vertigo es técnicamente la mejor de las películas de Hitchcock de la que he visto, pero sus muchos defectos realmente me impiden disfrutarla completamente. La historia principal es sin duda emocionante y es interesante ver un lado más personal de Hitchcock en el personaje de Scottie, que trata de modelar a su chica en la forma en que a él le parece perfecta, no muy diferente a lo que Hitchcock hizo con sus actrices principales. Sin embargo, falta ese sentido de entretenimiento de sus otras películas, por lo cual North by Northwest sigue siendo mi favorita.